Se debe tener en cuenta la desinfección de los siguientes elementos:
- Agua de proceso: estudios recientes han demostrado que el sistema de enfriamiento dental puede ser colonizado por diferentes patógenos. El estancamiento de agua durante la noche o la limpieza insuficiente de los sistemas de descalcificación centralizados favorecen el desarrollo de algas o microorganismos como hongos que luego forman un biofilm. Existen varias técnicas de desinfección del agua, como el uso de energía UV para eliminar bacterias y prevenir el crecimiento de biofilm, o sistemas automáticos de limpieza y desinfección que tratan el agua con productos especialmente diseñados que se distribuyen permanentemente en bajas dosis.
- La silla: todos los pacientes se sientan en ella y, como tal, se le puede salpicar sangre, saliva y otros fluidos corporales durante el cuidado dental de rutina. Si la silla no se desinfecta adecuadamente, los pacientes y cuidadores pueden estar expuestos a todo tipo de microorganismos como virus del herpes, VIH, hepatitis B y C, estafilococos, estreptococos, etc. Estos microorganismos pueden transmitirse por contacto directo con sangre o fluidos corporales , o incluso, en algunos casos, por contacto indirecto con objetos contaminados. El sillón dental también puede estar expuesto a parásitos como piojos o chinches. Por tanto, es fundamental desinfectarlo con productos adecuados después de cada uso.
- Las superficies: para limitar el crecimiento de bacterias, los recubrimientos antibacterianos en las superficies metálicas de la unidad dental pueden ser eficaces. Todas las superficies deben limpiarse con desinfectante. Algunos fabricantes ofrecen unidades dentales que ajustan automáticamente la posición del sillón o la posición de los instrumentos, evitando al máximo el contacto con las manos y reduciendo el riesgo de contaminación.

